BALADA TRISTE DE TROMPETA




(Antes que nada, agradecer a Manu su colaboración al blog con su crítica sobre esta película)

Tras unos créditos iniciales espectaculares, que sientan aíslan al espectador de todo contacto extremo, Álex de la Iglesia nos ofrece una apertura jamás vista en el cine español: trepidante, emocionante y ¿excesivamente? violenta, gobernada por nada más y nada menos que Santiago Segura, totalmente en el papel. Después, no se puede decir que el ritmo en general de la película decaiga, pero ninguna cinta puede conservar la carga que tiene esta introducción; a cualquiera le daría un infarto.

En este caso, Álex nos cuenta más de sí mismo y sus miedos que lo que fue en sí la Guerra Civil y la inminente posguerra. Dichos miedos son fácilmente identificados en los payasos, los carritos de helados, etc. Dicho sea de otra forma, se escenifican perfectamente las pesadillas que cualquier niño podría tener.

No es este film sino otro camino a la locura por culpa del amor, aunque este camino esté lleno de cicatrices y lágrimas.

Se podría comparar fácilmente con la historia de amor relatada en 'King Kong', aunque aquí tendríamos a dos grandes simios peleando por un pedazo de carne humana (ya que no se puede decir que a Carolina Bang se la quiera aquí por otra cosa) en un Empire State a la española. El enorme elenco de actores no hace sino aumentar la carnaza de este enorme guiso en el cual destaca soberviamente Antonio de la Torre (el payaso tonto), que nos mostrará cómo una mente enfermiza pocas veces tiene arreglo, y Carlos Areces (el payaso triste), que nos ofrece una transición desde el pobre pardillo del pueblo a una mente cruel y mezquina digna de Jack Nicholson en 'El resplandor'.

Es en este punto en el cual todo aquel que vea 'Balada triste de trompeta' se descolocará, pues los actos sucedidos en el ecuador de la película están contados a trompicones y demasiado rápido, hecho que se debe sin duda al gran número de temas que se han querido tratar, pero creo que esto queda eclipsado por la gran calidad estética de la película (¿esto es español? - preguntaba algún ingenuo en la sala).

Podríamos decir que 'Balada triste de trompeta' nos ofrece una historia de amor, con un humor desgarradoramente cínico y negro, ambientada con una emocionante banda sonora de Roque Baños, sin despreciar la excelente mímesis entre la canción de Raphael y el alma propia de la película, con unos brochazos (que no pinceladas) de violencia, a veces demasiado gratuita, y los peligros a los que puede condenar un mal consejo y un amor imposible a una persona fácilmente influenciable.




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