THOR: EL MUNDO OSCURO

El dios nórdico de Marvel, interpretado por Chris Hemsworth vuelve con fuerza. Con un aire cambiado gracias a 'Los Vengadores', la película tiene mucho más humor, libertad y frescura, lo que se agradece tras una primera parte hierática y meramente correcta. Con un mayor perfilado de los secundarios, esta secuela mejora mucho respecto a su antecesora



'Thor' pareció tratarse de una simple necesidad. El hecho de que formara parte de 'Los Vengadores' fue una apuesta que terminó por salir bien, aunque su carta de presentación se antojara algo pobre. Con un universo muy bien recreado, la primera película no me terminó de atraer. No así ocurrió con 'Thor: El mundo oscuro', que sigue en la perfecta línea de las últimas películas de Marvel y parece tener vida más allá de los Vengadores.


Cobran más importancia en esta segunda parte los mundos fantásticos, cosa que es de agradecer, puesto que las otras sagas ocurren en la Tierra. Jane Foster (Natalie Portman) ya no es un mero pegote de "novia del héroe porque tiene que haberla", sino que tiene mucha importancia en la trama; por no hablar de Loki (Tom Hiddleston), al que se le ha encontrado el camino adecuado y resulta ser el mejor personaje de la película -siendo el protagonista de los mejores momentos del metraje-.

Con un malo mucho más malo, Malekith, el largometraje es un continuo in crescendo que acaba con un clímax delicioso: una batalla alocada que transcurre en un espacio-tiempo de varios mundos a la vez donde la acción y el humor se complementan a la perfección.

En definitiva, esta segunda parte de Thor es un gran divertimento que nos hace seguir disfrutando de Marvel y esperar con ansia todas las películas que quedan por estrenarse de estos superhéroes de los que ya nos hemos hecho seguidores acérrimos.

Puntuación: *** 1/2 (sobre 5)

Twitter: @MMAudiovisuales y @feresbec