LOS JUEGOS DEL HAMBRE: EN LLAMAS

La saga Los juegos del hambre vuelve a arrasar en todo el mundo con su segunda entrega: En llamas, la segunda parte de la trilogía (la tercera, Sinsajo, se dividirá en dos películas). Con cambio en la dirección (Francis Lawrence), 'Los juegos del hambre: en llamas' coge aire y sabia nueva y mejora con creces a su predecesora, dejando lo mejor -espero- para el cierre de la historia.


La primera parte estaba bien, con una premisa interesante y un final cerrado y concreto, aunque abierto para la siguiente entrega. La pega era el nerviosismo y poco acierto de Gary Ross tras la cámara, con unos primerísimos planos temblorosos y desacertados que mareaban al espectador.

Francis Lawrence sí ha conseguido encontrar ese tono y hacer una película redonda en forma y en entretenimiento, no tanto así en historia. Las casi 2 horas y media se pasan volando cual sinsajo. Llegan los títulos de crédito y la música de Coldplay y uno no se puede creer que esta trepidante aventura haya acabado, lo cual dice mucho -y bueno- de su nuevo director.

La sensación que deja es de necesidad, de hambre de más. Es tan entretenida que se queda, corta no, cortísima. Eso sí, no deja de parecerme una película introductoria, un nexo de unión entre la presentación y el desenlace de la saga que no tiene entidad en sí mismo.

Con una buena dirección, una historia interesante y un reparto de verdadero lujo (Jennifer Lawrence, Woody Harrelson, Donald Sutherland, Philip Seymour Hoffman, Stanley Tucci...), y a pesar de alguna decisión desde mi punto de vista incoherente o difícil de comprender, ésta saga aún no ha mostrado todo lo que puede dar. Esperemos que 'Los juegos del hambre: Sinsajo. Parte 1' y su continuación colmen estas grandes expectativas que he puesto en el final de una saga atrevida y diferente.

Puntuación: *** 1/2 (sobre 5)

Twitter: @MMAudiovisuales y @feresbec