ROMPE RALPH


Desde que, allá por el año 2009, la factoría Disney Pixar alcanzara su cénit con la maravillosa 'Up', un servidor ha venido exigiendo mucho más a cada producto que sacaba la mejor compañía de estudios de animación del mundo. 'Toy Story 3' fue otra razón de peso para seguir creyendo que una película de animación no es sólo un producto para niños cuyo único propósito es el de entretener, sino que se le puede pedir algo más. Estas fueron las dos películas que me descubrieron realmente lo que este tipo de cine podía hacer, y estas serán las culpables de que hoy en día ponga el listón demasiado alto.

Rompe Ralph (2012), de Disney --pero no de Pixar, o eso me ha parecido entender--, es la apuesta anual animada del gigante cinematográfico. A primera vista llegaba sin hacer demasiado ruido: era una propuesta original, no es ninguna secuela, y abordaba un mundo, el de los videojuegos, pocas veces representado en la gran pantalla. Como buen aficionado a las videoconsolas y gran jugador a lo largo de mi vida, no podía menos que sentirme altamente ilusionado por una película con una premisa muy atractiva: un villano siente que su trabajo está infravalorado y quiere dejar su juego para ser un héroe.

Haciendo un inciso, la proyección comienza con un dulce y tierno cortometraje en blanco y negro llamado 'Paperman', en el que un joven sufre un flechazo instantáneo de una chica que desaparece en un vagón de metro. Él, con la ayuda de unos aviones de papel, intentará dar con ella y ganarse su corazón. Es divertido, ingenioso y, como suele ser habitual en esta serie de piezas, exquisito. Nota: 7/10

Pd: para mi gusto no llega al nivel de 'Parcialmente nublado', que se proyectó junto a 'Up'.

El inicio de 'Rompe Ralph' es muy bueno, aunque sinceramente, es justo lo que aparece en los dichosos tráilers. En cuanto el protagonista de la película abandona su videojuego el film pierde enteros. No volvemos a ver ese mundo tan lleno de oportunidades a explotar y todo queda resumido en un único escenario, un único videojuego. Echo de menos más variedad, más dinamismo en los escenarios. Es cierto que el colorido y el diseño del ambiente es perfecto, pero cansa y nos hace desear algo diferente.

Los personajes están cincelados a la perfección, siendo el binomio protagonista Ralph-Vanélope un tándem delicioso y antagónico que se complementa a la perfección. El hecho de contar con varios personajes importantes es un punto a favor de la película, ofreciendo perspectivas diferentes y situaciones alternativas que no hacen sino enriquecer el conjunto. La otra pareja protagonista formada por Félix y la sargento Calhoun aporta frescura y, a diferencia de otras películas de animación, una vertiente alternativa que libera a los protagonistas principales de todo el peso del film.

Mi vena friki, "videojueguil", o como quiera que se llame, me hizo desear muchos más guiños y referencias a obras importantes dentro del género, siendo la reunión con los villanos de otras aventuras el momento más brillante de la película. A partir de ahí y salvo un par de detalles que sólo algunos entendemos y le encontramos la gracia, le perdemos la vista a lo que podría haber sido un buen filón para momentos paródicos y humorísticos.

La historia, como no podía ser de otra manera, tiene un prometedor inicio y un brillante, emocionante y entrañable final, haciendo que lo que había venido siendo un conjunto de situaciones trepidantes acabe tocándonos el corazoncito y dejando en el aire un mensaje de libre interpretación para el espectador. Ya lo dijo Spielberg --creo que fue--, una historia puede tener un regular inicio y desarrollo, pero es el final lo que da el prestigio y con lo que el espectador se queda, y en 'Rompe Ralph' asistimos a uno de los mejores finales del cine de animación reciente.

Las malditas espectativas y el elevado listón que he autoimpuesto a esta clase de cine gracias a largometrajes recientes me impidieron disfrutar de este producto tal y como lo hubiera hecho de no haber sido así. También mi afición a los videojuegos ha tenido algo que ver, pero todo ello no significa que no estemos ante la mejor película de animación del año y una obra exquisitamente tratada, con unos personajes con gran calado y con un tratamiento del guión excelente, porque al fin y al cabo la historia y sus devenires sigue siendo lo más importante.

Lo mejor: la original historia y su desenlace y el diseño de los personajes.
Lo peor: no explota todas las posibilidades de sus escenarios.


Nota: 6,5/10


Sígueme en @MMAudiovisuales y @feresbec