GUERRA MUNDIAL Z


Brad Pitt vuelve al panorama del cine comercial con una película de producción propia que ha pasado por multitud de dificultades hasta llegar a las pantallas. Con 'Guerra Mundial Z' el género zombi-apocalíptico se torna en familiar, quedando la violencia, sangre y tensión a un lado para ser abrumados, en cambio, con grandes escenas catastróficas y momentos de acción.

El planeta está sufriendo una pandemia que provoca a las personas un estado rabia constante. Con una agilidad y una furia implacable, los zombis se abalanzan sobre el resto de la población, infectándola a niveles mundiales hasta el punto de hacer peligrar la existencia del ser humano. En ese punto, un investigador de la ONU, Gerry Lane (Brad Pitt), es llamado para intentar solventar la situación buscando, por todo el globo, indicios que le lleven hasta el origen y, a su vez, a la cura.

La película no tarda en arrancar. En los primeros cinco minutos, en pleno corazón de Filadelfia, la familia Lane ya se ve envuelta en plena crisis mundial. Desde ese momento, el film no será más que una sucesión de capítulos débilmente unidos en los que un omnipresente Brad Pitt trata de salvar el tipo mientras persigue una solución a la epidemia. Funciona mejor como película de acción que como una de terror, ya que el hecho de ser para todos los públicos y no mostrar una gota de sangre elimina cualquier conato de tensión en el espectador. Tampoco funciona como película de pandemias, pues hay demasiado ruido y muy poco interés en los personajes como para que temamos por sus vidas, quedando muy reducida por esta razón la sensación de histeria y caos global.

Aún así, el ritmo es trepidante, lo suficiente como para que podamos centrarnos en una acción muy bien conseguida a base de buena técnica y abundantes efectos especiales, pero cuanto más exagerado es todo menos sensación de angustia siente el espectador. Sólo al final, en un último tercio inesperado -por las formas y el contraste con el resto del largometraje-, la sutileza consigue pegarnos a la butaca, eso sí, con un desenlace sin sabor que queda abierto a, posiblemente, nuevas entregas.

Puntuación: ** 1/2 (sobre 5)

Twitter: @MMAudiovisuales y @feresbec