LOS JUEGOS DEL HAMBRE


'The Hunger Games' (2012) es una película basada en el primer libro de la trilogía escrita por Suzanne Collins. Gary Ross dirige una cinta que narra el futuro de los Estados Unidos donde 12 distritos forman la nación llamada Panem. Como represalia a la rebelión de los distritos, cada año una chica y un chico de entre 12 y 18 años de cada distrito son elegidos al azar para formar parte de 'Los Juegos del Hambre', un show televisivo de supervivencia donde los participantes luchan a muerte hasta que hay un único ganador. Tras la elección de su hermana pequeña, Katniss, la protagonista, se presentará voluntaria para sustituirla en los juegos.

Gary Ross se pone al mando de una de las sagas literarias con más tirón de los últimos años. Tras la resaca producida por el fin de las sagas Crepúsculo y Harry Potter, los adolescentes buscaban una nueva historia a la que engancharse y, en 'Los Juegos del Hambre', han encontrado una más que digna sustituta. La película está siendo un absoluto éxito en todo el mundo y, con un presupuesto inicial de 78 millones de dólares, lleva ya recaudados más de 500 millones.

En las adaptaciones de sagas literarias, la introducción o puesta en escena suele ser bastante extensa para conseguir introducirnos en el mundo donde se desarrolla la acción, más aún si se trata de un mundo imaginario como la Tierra Media en 'El Señor de los Anillos', Alagaësia en 'Eragon' o el mismo Panem. Si bien, en este caso, la puesta en escena es rápida, basándose no tanto en el emplazamiento físico como en la situación política y social. La película llega pronto a la acción, donde tiene un nudo muy extenso que contar y, en cuestión de aproximadamente media hora larga, los juegos ya han empezado.

Sin duda, Jennifer Lawrence es la cara visible y el pilar de esta saga. La guapa actriz sale prácticamente desde el primer plano hasta el último, y consigue una aceptable actuación a pesar de no saber transmitir, en ocasiones, la dureza del reto al que se enfrenta. Sin embargo, su compañero de batallas, Josh Hutcherson, es algo más soso frente a la cámara, y cuando su vida corre serio peligro, el espectador no llega a sentir la más mínima preocupación. El elenco de secundarios parece una lista de actores en la última etapa de su carrera, con Stanley Tucci como un histriónico presentador de televisión, Woody Harrelson (exquisito en Zombieland) como el instructor borracho, Lenny Kravitz como un estilista metrosexual y Donald Sutherland como el duro e inflexible presidente de Panem.

Se echa en falta cierta garra a la hora de mostrar la crudeza de la prueba, la cual se anuncia mucho más dura y peligrosa de lo que realmente llega a ser, y todo es excesivamente correcto y comedido para adaptarse a una calificación que no espante al público más joven de las salas. No consigue que el respetable sienta apego por los personajes, y la pérdida de algunos de ellos deja bastante indiferente, sobre todo los que supuestamente habían de tener más calado en el público. El montaje y la eliminación de escenas sangrientas ha sido clave a la hora de la calificación por edades, ya que, según los lectores, el libro es bastante más explícito y violento que la película.

El director, con su tembloroso pulso de cámara, intenta insinuar sin mostrar, pero abusa de los primeros planos y la cámara al hombro llegando a aturdirnos e incluso marearnos. Aun así, se percibe la violencia cuando la trama se torna más cruda, y sale del paso de lo dificultoso que suponía hacer de la prueba de supervivencia un plato para todo tipo de públicos. Eso sí, canta un poco el parecido con 'Battle Royale' (2000), ya que el esquema es prácticamente idéntico en cuanto a chicos y supervivencia se refiere.

El éxito de 'Los Juegos del Hambre', a pesar de dos horas y 20 minutos de duración que en ningún momento se hacen largos, está en lo atractivo del esquema reality show más jóvenes enfrentados a muerte, ya que ni la parte amorosa ni el trasfondo socio-político de Panem llegan a calar en el espectador. La película es la prueba y el resto no importa. Y así, en comparación con otras adaptaciones a la gran pantalla de sagas literarias juveniles, 'Los Juegos del Hambre' se alza por encima de la infame saga 'Crepúsculo' y se pone a la altura de las mejores entregas de 'Harry Potter', presentándose como una película de entretenimiento de una calidad notoria por su puesta en escena y el desarrollo de los acontecimientos, donde han sabido representar una historia de violencia de manera sutil aun conservando la tensión y la intriga necesarias.

Lo mejor: la tensión que consigue y lo rápido que pasa el transcurso de la prueba.
Lo peor: el manejo de la cámara y el poco atrevimiento a mostrar la crudeza de la prueba.

Nota: 7/10


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