EL CABALLERO OSCURO: LA LEYENDA RENACE



Christopher Nolan cierra la trilogía (gracias a él) del super héroe mejor llevado a la gran pantalla de toda la historia del celuloide. El director inglés pone fin así a siete años de caballero oscuro desde que en 2005 la saga Batman volviera a renacer con 'Batman begins' después de que Joel Schumacher lo dejara hundido en el pozo de la vergüenza. Gracias a Nolan, Batman ha renacido, y el título de su última película puede aplicarse a las tres que conforman una saga que, aun teniendo algunos altibajos, pone el cierre perfecto a la historia de Bruce Wayne con 'El caballero oscuro: la leyenda renace'.

Nolan se enfrentaba en este último largometraje a las misiones más complicadas: poner el broche final a una historia (quizá obligado por la Warner debido su excelente recaudación) que en 'The dark knight' quedaba más o menos finiquitada, suplir la baja de Heath Ledger como el 'Joker', (ya que según algunas fuentes la idea de Nolan habría sido la de utilizar al payaso en la última entrega), e igualar o superar el listón de 'El caballero oscuro', para muchos la mejor película sobre un personaje de cómic.

En el primer punto de los antes nombrados, 'The dark knight rises' es la película de las tres que más errores tiene, si bien es la que más tiene que ofrecer y más listones que superar. Si 'Batman begins' era la menos pretenciosa y el inicio de la saga, y su predecesora tenía, como segunda parte que es, libertad absoluta de creación, esta última tiene más responsabilidad, barreras y presión que el resto. Si es la que más errores tiene de las tres es porque tiene que ofrecer un final definitivo que obviamente no gustará a todos, y la historia ha de ser lo suficientemente pretenciosa como para darle al final de Batman el toque más épico de toda la trilogía.

En el segundo punto, Ledger como el 'Jóker' es insuperable. Ahí digo todo. Un personaje que amábamos y temíamos al mismo tiempo ha sido sustituido por una máquina cruel y fría de matar. El 'Jóker' no podía físicamente con Batman, pero su mente y su locura hacían el resto; él no quería matar a Batman, lo necesitaba para vivir. En cambio, Bane se muestra como un hombre temible y violento que puede físicamente a Bruce Wayne. Es un personaje muy bien creado por Tom Hardy, y lo que queda bajo la máscara reluce en una mirada muy expresiva que inflige temor. Una pena que el tonillo del actor de doblaje sea tan irritante. Por lo que he podido ver de la versión original, su voz provoca mucho más pavor, aunque da la sensación de que cuando no habla es cuando más miedo da. Nolan le da el papel principal como ya hiciera con Ledger, pero, y he aquí uno de los mayores errores del film, posteriormente le relega a un papel secundario olvidándose de él y tomando decisiones equivocadas. Por lo que a mí respecta, es el perfecto villano que le confiere al final de la saga el tono épico que merece.

En el tercer punto, el dichoso final. No es el final de una película, sino de una saga; y así hay que verlo. A algunos les fascinará, otros quedarán decepcionados, pero esas son las cosas que ocurren cuando un final es realmente trascendente. Hay fallos, por supuesto, pero consigue emocionar y dejarte satisfecho.

Los grandes errores son, en orden de importancia: la escasa presencia de Batman, apareciendo no más de tres veces en toda la película (165 minutos); el personaje de Miranda Tate (Marion Cotillard), innecesario y perfectamente sustituible por alguna que otra modificación en el guión, así como la poco acertada actuación de la actriz francesa; el tratamiento final de un Bane que hasta la mitad de la película es espectacular; algunos errores en la narración reflejados en cuestiones importantes reveladas a través de personajes secundarios y de abundantes flashbacks; y la escasa presencia de los grandes dramas de las anteriores películas.

En el lado opuesto, los mayores aciertos (también por orden de importancia) son: el clímax final en el que se ponen los pelos de punta y donde se finaliza de forma contundente la saga (unos 35-40 minutos); el acertadísimo personaje de John Blake genialmente interpretado por Joseph Gordon-Levitt, que se convierte en la revelación de la película; las escenas de acción mejor rodadas y más impresionantes de toda la saga; y la mayor importancia del personaje de Bruce Wayne y su relación con Alfred, con un Christian Bale que le ha tomado perfectamente la medida al multimillonario.


Para concluir, 'The dark knight rises' es la película más pretenciosa de las tres y la que más errores tiene, pero es la que ofrece el final de Batman, y eso es lo que todos estábamos deseando. A partir de aquí queda una trilogía modélica para la historia del cine, donde a partir de ahora, los super héroes serán vistos de otra manera y tendrán en el Batman de Nolan el modelo en el que fijarse.

En este párrafo comentaré algunos fallos con SPOILERS de la película (van en otro color para que cueste trabajo leerlo para los que aún no la hayáis visto). El que Miranda Tate sea Thalia al G'hul parece un poco forzado. La puñalada no sirve de nada, donde podría haber supuesto la muerte de Batman como sucediera en 'Gladiator'. La muerte de Bane es patética para un personaje con tanta trascendencia. Wayne vuelve de la cárcel sin medios para hacerlo y con toda la ciudad bloqueada.

Nota: 9/10




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